jueves, 5 de enero de 2017

¿POESÍA ESCRITA O POESÍA PINCELADA?


Bosque otoñal, obra de mi autoría.





¿POESÍA ESCRITA O POESÍA PINCELADA?


Hay gran afinidad entre poesía escrita y poesía pincelada. Ambos aspectos son parte de lo que engrandece al alma de la humanidad. Simplemente se trata de saber percibir, con sencillez y modestia, la brillantez del arte y toda su grandeza. Sin poesía el arte no se sostiene, no se alimenta. Picasso dijo en cierta ocasión: “La pintura es poesía porque siempre se escribe en verso con rimas plásticas”; y yo me atrevo a decir, que también se pinta con pinceles cargados de poética palabra. El maridaje entre poseía escrita y poesía gráfica, es absoluto. Quien no ve lo uno es difícil que pueda atender a lo otro, pues ambas se complementan, como sucede en toda obra de arte en general porque, cómo definimos la buena música si no es con la hermosa palabra poesía? Cualquier disciplina si quiere ser artística, ha de mamar de la poesía. Es difícil que a un poeta se le escape un propósito, un detalle o un comentario o alusión que se haga sobre un cuadro artístico por un pintor, pues existe una concomitancia entre lo que le escucha decir y lo que observa y piensa él mismo de la obra; ambos aspectos suelen ser significativos y coincidentes tanto para el uno como para el otro, y viceversa si hablamos de las sensaciones que puede dejar un poema bien escrito en un pintor. Esto nos lleva a pensar, que se puede llegar a ser pintor desde la poesía y poeta a través de la pintura por no hablar de la posibilidad de poder desempeñar ambos oficios sin menos cabo del uno o del otro. Ejemplo de ello lo hallamos en el genial William Blake, enorme talento tanto en pintura como en poesía.

 En la pintura, en exhibiciones de la misma, es fácil advertir, cada vez con más frecuencia, cómo el cuadro se acompaña con un texto o poema literario que lo complementa. Esto es bueno en cuanto a que puede acercar el arte de lo uno, de lo otro, a personas que a lo mejor se sienten perdidas ante algo que les deslumbra, pero que necesitan ponerle nombre y darle sentido. En ese aspecto, no es difícil ponerle versos de poetas conocidos a célebres cuadros de pintores no menos notorios. Tomemos prestados los ejemplos que nos da Cristóbal G. Montilla en un artículo para la portada del número uno de la revista Litoral. Escribía: El David-Apolo de Miguel Ángel se deja ilustrar por un poema de Cernuda: «Desnudo, en una pausa; Por la selva remota, Traspuesto el tiempo». El amor sacro y el amor profano de Tiziano, abraza la prosa de Cortázar. Joan Perucho asume un trance picassiano. La Venus de Milo arranca versos a Gabriel Celaya, Nicanor Parra y Mario Benedetti. Las meninas de Velázquez se tornan juanramonianas. Rafael Alberti cincela con palabras las revoluciones de Delacroix. Vicente Aleixandre bebe en La fuente de Ingres. Octavio Paz seduce a La Dulcinea de Duchamp. Y La maja desnuda de Goya se echa de pretendiente una greguería de Ramón Gómez de la Serna: «La maja desnuda de Goya, es una almeja abierta», nos dice. No es difícil, pues, descubrir a poetas pintores y a pintores poetas. La relación del lenguaje con la pintura es ilimitada.  Pongo ahora como muestra a Alberti pintor y poeta, a Lorca ídem de lo mismo, a Salvador Dalí que hizo pinitos literarios, a Picasso que fue lector voraz de poesía desde su infancia y autor de numerosos poemas, a Ramón Gaya no sé si más pintor que literato o más literato que pintor, a Kandinsky, a Kokoschka autor de varios torturados poemas, a Bretón, José hierro, Chillida y tantos y tantos otros que sintieron la necesidad o bien de pintar si eran escritores  o bien de escribir si eran pintores. Este amor entre las dos artes, es muy antiguo y han ido siempre de la mano. Horacio ya nos decía sesenta y cinco años antes de nacer Cristo, que “Una pintura es un poema sin palabras”; pero Horacio, claro está, era poeta… 

Todo ello para conseguir, como diría Kipling, “Imágenes que se escriben y letras que se dibujan que sirven para lograr decir lo que no puede decirse. 


Barcelona.-Enero.-2017.
©Teo Revilla Bravo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario