martes, 4 de abril de 2017

ALMACENANDO


 "LA VIDA". Picasso (1903)  La obra corresponde a una de las corrientes simbolistas de final del siglo XIX, que pretendía indagar en el universo de los sentimientos







ALMACENANDO


Vamos almacenando, día a día, presagios y sucesos
que luego, casualmente, reaparecen; algas marinas
de intranquilidades cotidianas, sargazos de fortuitas
alegrías, líquenes velados de miedos u osadías...

El refrán trasnochado pero veraz de la abuela,
su sortija resplandeciente en el dedo iluminando
nuestros ojos, el gesto huraño, la mirada sempiterna
y aquejada, el  grisáceo mandil, su aspecto cansino
y senil, la sonrisa rígida y lánguida, la peineta de carey
sujetando el moño del pelo estropajoso y gris…

Y así, con sus cosas, vamos recogiendo sutilezas
de todos los seres que hemos conocido y rozado
desde que tenemos uso de razón. Comenzando
con los propios padres y hermanos, los amigos,
o la niña hermosa de la trenza rubia asomada
a la esquina de la calle que me enamoró y alborotó
todo un verano… Recogemos su relevo avanzando,
convirtiendo nuestros momentos en reflejos suyos
que van poco a poco en nosotros cristalizando.
Disposiciones, hábitos, singulares vestigios
que se nos van acomodando en el ánimo y sin querer
nos forman y educan. Calles del pueblo, juegos,
caídas, sangre de la última herida, chinchones
en la frente, estruendo de tambores y trompetas el día  
de reyes; el aro y el trompo, el arco y la flecha,
los patines, las riñas alucinadas por el dominio
de un juguete considerado como propio;
los gritos de los chavales al entrar y al salir de la escuela,
el olor a tierra, a hojas y pastos, las batallas campales
a pedradas en el monte, Cocoto de cándida asustadiza
infancia cántabro-barrolana…

Todo sucede en un orden preciso exactamente igual
a los comportamientos que mantenemos con nuestros
semejantes, conciencia y afán que ponemos haciéndonos
y rehaciéndonos para llegar a ser tan ignorantes como
siempre y avanzar tan poco a poco.  Somos, impulsados
por el miedo, como esa culebra alargada que se enrosca
de repente sobre sí misma en mil vueltas y se amaga; 
abrazamos los recuerdos, saturados de presente, para
colmar posibles futuros. Lo breve de lo claro y hermoso,
se confunde con la oscuridad tenebrosa de lo sempiterno.
Y ahí estamos aquejados y quietos, poblando extrañas 
regiones de inhabitables desiertos.  

Nada es hoy igual que ayer y, sin embargo…

Sin embargo, cuán parecidos se van formando y forjando
los tiempos, números enlazados que cuentan nubes,
círculos vitales y años que se esfuman como pompas
de jabón en el aire; intercambios de pajizos sombreros
sobre peregrinas cabelleras dispersas por los campos,
reconstrucción de imágenes en la mente que flamean y tienden
a ir hacia el espacio absoluto y obtuso de la nada...

Nos encandilamos, nos sobrecogemos con facilidad,
nos hartamos de todo. Un surtido de ideas creemos 
que nos transforman, que nos hace ser de una manera singular
y concreta, pero no somos tan diferentes unos de otros  
como a priori pudiera parecer. Hay un rincón en la mente
donde todo se almacena y arde escapándose en cenizas
por las coyunturas musculares y los acoplamientos
de los nervios; estamos heridos hasta la destrucción.
Que suene el timbre o la sirena, que se rompa el espejo,
que el tiempo se acabe presto. La hora, el día, el mes
o el ciclo, capeos decisivos son, espacios inquiridos 
que sin más se desmoronan.

A cada instante, el reloj de la nada marca la hora,
nos aproxima inexorablemente al eterno olvido.




  DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo. 





4 comentarios:

  1. Me has dejado sin palabras, maestro. Ese cuadro tuyo hecho con pinceladas de palabras no tiene nada que envidiar al de Picasso, incluso aporta una mayor gama de color por no estar sometido a los límites de los pigmentos. No me cuesta el menor esfuerzo identificarme en tus letras con vivencias comunes, al margen del contexto. Gracias por esas emociones. Abrazos, Teo.

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  2. Gracias por tu acercamiento a este escrito que intenta ser poético, gracias por tu comprensión y por tus palabras. Al margen de todo cuanto se pudiera concretar, el resumen expuesto tiende a ser un cuadro más o menos cromático o vistoso de la realidad devenida desde la infancia. Me alegra, Francisco, que nos podamos reconocer un tanto en ello.

    Un abrazo mañanero.
    Teo

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  3. Tal como lo dice Francisco, el escrito emociona, y lo hace porque es un reflejo de una vida, quizás aquí hables de la tuya pero puede ser perfectamente de la mía o la de otros, de tantos otros. Son tus versos como una noria que sube, baja y que con el tiempo cuesta más dar la vuelta completa. Muy bueno. Besos

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  4. Besos y gracias, Karyn pro este comentario alentador...

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