martes, 9 de mayo de 2017

LLEGA EL CREPÚSCULO


"Una ciudad a orillas de un río en un crepúsculo", obra de Joseph Mallord Turner, el famoso pintor inglés, poco comprendido en su tiempo, dejó como pocos grandes lecciones de pintura para la historia de arte.






LLEGA EL CREPÚSCULO


No molesta este crepúsculo que penetra
por el ventanal algo gris y entristecido
esta tarde, algo naranja o morado también,
diluido ligeramente, enaltecido, algodonado
y delicado ante mis ojos,  que con toda
la naturalidad invade la estancia de suaves
y afortunados reflejos.

No molesta. Relaja. Aún parece querer
iluminar el mundo. El caso es que abre 
la espita emocional de la tranquilidad, 
y las inquietudes más dolientes y ermitañas, 
con imprecisas señales se contienen...

Este crepúsculo parece llegado con el viento
sur del África ardiente y hermana;
tierra cálida, envolvente, colorida y alegre
que sangra desesperos y calamidades,
que lucha y se debate contra tribulaciones,
amarguras, humos y nostalgias, 
utilizando lijas, puzolanas, limas 
y otros utensilios de desgastar tristezas.

Golpes íntimos –estupores diría el amigo
Gelman- de amor, que se van diseminando
a medida que oscurece y la huída del sol trae
olores a libros, a óleos, collages, cuadernos, 
tintas, formas, dibujos, escritos, 
donde las edades del amor y de la vida 
raudas en nosotros como el humo se extraviaron.

Versos, versos, versos. Perfiles. Respiros
de aires y de amores que un día y otro día,
como en esta tarde algo triste, amor,
pensando inevitablemente en ti escribí.





“SOLEDADES” (Provisional)
 Cuaderno  XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.



8 comentarios:

  1. Bello crepúsculo, el de la imagen y el de tus letras. Es que son en esos atardeceres tan coloridos que el alma de alguna manera muta, te quedas como paralizado mirando como el cielo cambia de colores embelleciéndolo todo antes de entrar en la más negra oscuridad. Belleza, todo belleza. Besitos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pura belleza, esos atardeceres, para compartir, para sentirlos y sentirnos, para el amor y la dicha....
      Un abracito, Karyn Huberman

      Eliminar
  2. Belleza total, Teo felicito tu pluma.

    besitos dulces
    Siby

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siby, gracias por tu presencia amiga, gracias por tu generoso y estimulante comentario. Seguiremos en ello.
      Recibe un abrazo.

      Eliminar
  3. Es la hora del recogimiento, del mirar para adentro de sí mismo, y de lo que rodea al pensamiento. Todo tiene vida mientras la nuestra marcha, todo ese inventario de cosas queridas son la eterna compañía, es como si con cada crepúsculo uno hiciera una revisión de lo vivido y se aquietaran las aguas de la incertidumbre que trae esa hora, aunque imposible sacudirse de encima la melancolía que traen algunos pensamientos. Virtuoso poema, amigo mío.Saludos Teo.

    ResponderEliminar
  4. Es, Norma, una hora muy especial, el momento en que la tarde barre todas las desganas y nos deja ante un momento de soledad, de belleza interior y a menudo de melancolía; es un momento donde la intimidad cobra todo su sentido y sentimos que la vida se nos va con esos mismos rayos solares que se pierden en lontananza. Hermoso y sensible tu comentario, amiga mía.
    UN abrazo, Teo.

    ResponderEliminar
  5. Teo: Siempre nos brindas lecciones de Arte. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tú, Mauricio, lecciones de proximidad y amistad, algo que es de agradecer.
      Un abrazo.

      Eliminar