lunes, 3 de julio de 2017

LA ESCRITURA (Carta al amigo Orson)


"EL LECTOR"  Obra de Ferdinand Hodler


Figura fundamental en la corriente simbolista de finales del siglo XIX, Suiza tiene en el pintor Ferdinand Hodler (Berna, 1853 - Ginebra, 1918), a una de sus glorias artísticas nacionales más importantes. De orígenes humildes y marcados por la desgracia, sobrevivió largo tiempo gracias a los concursos a los que se presentaba y era premiado. Solamente a través del entusiasmo de la Sezession de Viena y, en Francia, de Puvis de Chavannes y los Rosacruz obtuvo el merecido reconocimiento. 







LA ESCRITURA  (Carta al amigo Órson)


La escritura o representación gráfica de una lengua, es ante todo y sobre todo comunicación. Ese fue su principal fin cuando nació, al entender el hombre que poseía una capacidad única para lograr llegar más lejos que la propia voz como era recopilar y guardar mensajes, ordenar y archivar diversas cuestiones y legar conocimientos a futuras generaciones. Comprendió el hombre que escribir era  algo sumamente útil para avanzar, y lo logró. Mucho después fue que apareció como forma literaria, una manera de conjeturar, de contar lo imaginado, de dejar constancia de las emociones, deseos, desahogos e inquietudes, así como trasladar la magia de lo sentido escribiendo, al posible lector, de forma efectiva y real. De este modo, escribiendo desde la certeza y desde la absoluta honradez, la escritura se convierte en una forma de comunicación especial esté al nivel intelectual que esté o al que otros quieran que esté. Por tanto, para mí, Orson, es muy loable que todo el mundo pueda usar esta forma tan bella y fascinante de compartir con el otro, así como para recordar, contar, amenizar, contactar, compartir, enseñar, dolerse o cantar…, puesto al servicio de la imaginación. Buscando con ello transmitir mundos subjetivos o de información crítica de ideas, aspirando a hacerlo de forma sensible, artística y poética.

Escribir y leer es también poder elegir. Opción que vemos cada vez más difícil de realizar, ya que lector  y escritor que no aceptan lo que el mercado les ofrece están condenados al ayuno literario o como mucho a la relectura de clásicos, algo que por otro lado nunca viene mal. Escritor y lector (parte de la fascinación que ofrece escribir es justamente el hecho de que el lector exista, es por esa relación precisamente que existe la literatura) viven  hoy una existencia semiclandestina, pues el mercado literario está regulado por empresarios y productores de libros, y todos sabemos que producir libros no significa exactamente producir literatura. 

Sí, a muchos nos gusta escribir, intentamos hallar ese solitario momento de máxima entrega y creatividad para ponernos a redactar. Muchos nos atrevemos valientes y ufanos a enfrentarnos a  ello nos lean o no nos lean, nos juzguen bien o mal o simplemente nos ignoren. Además, y esto es lo importante, tanto escribiendo como leyendo aprendemos.

Gracias por escribir y por leer, Orson.  




Principios de julio de 2017
©Teo Revilla Bravo.




2 comentarios:

  1. Muy cierto todo lo que nos explicas, hermosa la imagen que escogiste para complementar. dices y yo lo afirmo también, que "todos sabemos que producir libros no significa exactamente producir literatura"... hay demasiados libros y poca buena literatura, tampoco tenemos el tiempo suficiente como lectores, para rebuscar nuevos autores que nos sorprendan con su calidad, que los hay, y al final terminamos leyendo siempre a los mismos, con los que nos aseguramos un buen rato literario. En todo caso pienso que es importante escribir, comunicar nuestros sueños, ideas, pensamientos e historias, con suerte, alguien, algún día, piensa que son una genialidad. Besitos

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    1. La suerte es hallar ese libro caído al azar en nuestras manos que al leerlo nos deslumbra.... Fuerte abrazo, Karyn Huberman

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